La mujer y el león

Los cuentos tradicionales no son solo entretenimiento; funcionan como una herramienta terapéutica que utiliza el lenguaje de los símbolos y arquetipos para el crecimiento personal. 

A los hijos les ayudan en distintas áreas de su crecimiento y desarrollo.

  • Gestación de la Identidad: Al identificarse con personajes que enfrentan desafíos, los niños reconocen sus propias habilidades y limitaciones, desarrollando su personalidad.
  • Superación de Miedos: Las historias actúan como un espejo donde los niños procesan temores internos, aprendiendo que es posible superar adversidades y que «el bien puede vencer al mal».
  • Inteligencia Emocional: Permiten experimentar emociones complejas (culpa, celos, frustración) de forma segura a través de la fantasía, lo que ayuda a «desatar nudos emocionales» antes de que puedan razonarlos lógicamente.
  • Pensamiento Crítico y Valores: En lugar de lecciones directas, los cuentos tradicionales muestran modelos de valentía, honestidad, perseverancia, etc. permitiendo que el niño encuentre su propia verdad interior. 

A los padres y madres les pueden ayudar a conectar con sus hijos y a reflexionar juntos.

  • Vínculo y Seguridad: El acto de contar un cuento crea un «ritual de conexión» y amor, donde el adulto deja sus ocupaciones para estar plenamente presente, fortaleciendo el apego.
  • Puente de Comunicación: Los cuentos sirven como herramienta para abordar temas difíciles (duelos, divorcio, cambios familiares) que de otro modo serían complicados de explicar.
  • Espejo Arquetípico: Para el adulto, los personajes representan rasgos universales (el héroe, el sabio, el protector). Reconocer estos arquetipos ayuda a los padres a entender mejor su propio rol y las etapas de transición de la vida.
  • Fomento de la Apertura: Compartir historias tradicionales crea un entorno de confianza donde los hijos se sienten seguros para compartir sus propias experiencias y vulnerabilidades. 

Beneficios Compartidos

  • Sabiduría Cultural: Transmiten valores y preservan la identidad cultural. Al mismo tiempo promueven el respeto y la empatía hacia culturas diferentes.
  • Desarrollo del Lenguaje: Ambos se benefician de la riqueza de vocabulario y las estructuras narrativas que mejoran la comunicación familiar. 

En conclusión, la transmisión de valores a través de los cuentos tradicionales permite a los niños interiorizar principios éticos y normas sociales de manera indirecta y experiencial, en lugar de recibir discursos moralizantes y rígidos. Al identificarse con los personajes, los lectores comprenden las consecuencias de las acciones y desarrollan empatía, integridad y respeto por las diferencias. 

En esta ocasión os traigo un cuento tradicional de Etiopía con el que podéis disfrutar pequeños y mayores.


Según una antigua leyenda etíope, hace muchos años, en un poblado vivían un hombre y una mujer que estaban viudos, aunque todavía eran jóvenes

 LA MUJER Y EL LEÓN

Según una antigua leyenda etíope, hace muchos años, en un poblado vivían un hombre y una mujer que estaban viudos, aunque todavía eran jóvenes. Todos los días, ambos iban al mismo pozo. Ella iba a sacar agua para las necesidades de la casa y él llevaba su ganado1 para abrevar.

Con el paso del tiempo se enamoraron y decidieron casarse. La alegría de la mujer fue grande cuando se fue a vivir a la casa de su nuevo marido porque éste tenía además un hijo, y ella no había tenido hijos con su marido anterior. La mujer le preparaba cada día su comida favorita y era muy amable con él, pero el niño todavía lloraba la muerte de su madre y se mostraba enfadado con la nueva mujer de su padre, – 1 El ganado es el conjunto de animales criados por el ser humano, sobre todo mamíferos, para la producción de carne y sus derivados que serán utilizados en la alimentación humana. La actividad humana encargada del ganado es la ganadería.

rechazando sus muestras de afecto. A pesar de todos los intentos de la mujer por hacerse querer, el niño la ignoraba. Incluso se negaba a dirigirle la palabra.

Transcurrido un tiempo, la mujer, llena de decepción y tristeza, fue a buscar la ayuda de un hechicero que vivía en una colina cercana.


-¡Por favor, prepárame una poción de amor para que el hijo de mi marido me quiera! -suplicó la mujer muy angustiada.

-Puedo preparártela -le contestó el hechicero- pero los ingredientes son muy difíciles de obtener. Debes traerme tres pelos del bigote de un león vivo.

La mujer suplicó que le pidiera otra cosa porque aquello le parecía imposible de conseguir ya que, al acercarse, el león la devoraría. Pero el hechicero insistió en que ésa era la única forma de conseguir lo que quería.

Se fue afligida pero dispuesta a intentarlo, porque era mucho lo que ya quería a aquel niño. Con el nuevo día, cogió un cuenco con abundante comida y se dirigió a un lugar donde vivía un león muy grande. Y esperó. Pasado un tiempo, lo vio venir. Al oír su rugido, dejó caer el cuenco y huyó.

Al día siguiente fue otra vez con más comida al lugar donde vivía el león, esperó a que apareciera y dejó el cuenco en el suelo antes de marcharse.

Cada día le dejaba más cerca la comida y esperaba un poco más antes de irse.

En cierta ocasión decidió esperar a que el león comiera la carne para mirarle desde la distancia. Otro día se puso lo bastante cerca como para poder oír su respiración y, al cabo de un tiempo, se acercó tanto que podía olerlo. Siempre le decía palabras suaves y amables. Después de mucho, mucho tiempo, consiguió quedarse cerca de él mientras comía.


Y llegó el momento en que el león se mostró tranquilo en su presencia; se estiraba y dejaba que le acariciase el lomo, pareciendo relajado y feliz. Así que la joven mujer decidió que había llegado el momento de cumplir con su objetivo. Y un día, mientras acariciaba la cabeza del león y le hablaba suavemente, tomó tres pelos de su bigote sin que el león lo notara.


-Gracias, querido amigo -le dijo llena de alegría. Entonces se fue directamente a la colina para dárselos al hechicero.

-Aquí tienes, te he traído los pelos de un león vivo -anunció entregándolos al hechicero, que estaba sentado fuera de su cabaña frente al fuego.


-Ya veo que los tienes -dijo el hechicero sonriendo, mientras examinaba los tres pelos.

E inmediatamente, ante la mirada atónita de la mujer, los tiró al fuego.

-Pero, ¿qué has hecho? -le gritó ella- ¡Eran para la poción de amor que me ibas a preparar! ¿Sabes lo difícil que ha sido para mí conseguirlos? He necesitado meses para ganarme la confianza del león.

-¿De verdad crees que el amor y la confianza de un niño pueden ser más difíciles de conseguir que los pelos de un animal salvaje? -le preguntó el hechicero.

La mujer comprendió enseguida lo que el hechicero trataba de decirle. Gracias a su paciencia y constancia a lo largo de los meses y a sus formas suaves de acercarse al león, se había ganado la confianza del fiero animal. Así que a partir de ahora se acercaría al niño poco a poco, respetando sus necesidades y sus sentimientos; sin imponerle nada, pero sin por eso abandonar su propósito.

Después de un tiempo, el niño empezó a recibir de buen grado las muestras de amor de la mujer, hasta que finalmente la aceptó como su madre y la dejó entrar en su corazón.

Reflexiones para los más pequeños:

• EL VALOR DE LA AMABILIDAD.
Proverbio: Si quieres tener amigos, has de mostrarte amigo.

A veces resulta difícil hacer amigos; o cuando se tienen, es posible que algún enfado nos aleje de ellos. Ser amable y paciente con los demás, como hizo la mujer con el león, puede ser la solución.

Reflexiones para los mayores:

• EL VALOR DE LA PACIENCIA.

Así como hizo con el león, la mujer debía acercarse al niño poco a poco, esperando pacientemente que echara fuera la tristeza, la soledad y el dolor que le había provocado la muerte de su madre; respetando su actitud y su territorio… hasta que la aceptara en su corazón.

En nuestra cultura cada vez se hace más presente la búsqueda de resultados y soluciones rápidas. Sin embargo, en la naturaleza todo tiene su ritmo: el sol nunca le dice a la luna que se dé prisa para completar su ciclo, ni las estaciones se atropellan unas a otras de forma precipitada.

Todo tiene su tiempo. Cuando se planta una semilla de calabaza no sale de inmediato, de manera que si alguien se sienta a ver cómo crece cada día, cada hora, cada minuto, su crecimiento le resultará imperceptible. Pero si se tiene paciencia, después de un tiempo saldrá la calabaza.

Y lo mismo ocurre con las personas. A pesar de que los resultados no se vean de inmediato, con paciencia, amor y perseverancia, aunque se hagan esperar -como le ocurrió a la mujer con el león- terminan por llegar.


ETIOPÍA

La República Democrática Federal de Etiopía está situada en el llamado Cuerno de África (ubicar en un mapa de África). Entre todos los países africanos fue el único que conservó su independencia cuando los países europeos se repartieron África en el siglo XIX. Su capital es Addis Abeba y el idioma oficial el amárico.

En Etiopía se utiliza el calendario juliano, que tiene siete u ocho años de retraso respecto al calendario que usamos en Occidente. El año nuevo etíope se celebra el 11 de septiembre. En el caso de los años bisiestos, la fiesta se celebra el 12, así que el 12 de septiembre de 2007 fue el primer día del nuevo milenio para Etiopía.

Etiopía es cuna de grandes atletas, especialmente de corredores de fondo. Abebe Bikila fue el primer atleta etíope en ganar una medalla de oro. Ocurrió en los Juegos Olímpicos de Roma y ganó la maratón (42 kilómetros) corriendo descalzo.

SINOPSIS

Tras pedir al hechicero que le prepare una poción mágica para que el hijo de su marido acepte su amor, la mujer se enfrenta a un gran reto: conseguir tres pelos del bigote de un león vivo, el ingrediente básico para la poción.

Cuando finalmente lo consigue el hechicero le hace ver a la mujer que su problema está resuelto y ya no necesita ninguna pócima. Descubre cómo lo ha conseguido gracias a su paciencia y perseverancia.

PREGUNTAS

1.- ¿Puedes localizar en el mapa de África una zona que parece un cuerno?
2.- Hay muchos animales que tienen cuernos ¿Cuántos puedes recordar?
3.- ¿Sabes lo que significa ser viudo o viuda?
4.- ¿Por qué dice que eran viudos aunque todavía jóvenes?
5.- ¿Cuándo se suelen quedar viudas las personas? ¿Por qué?
6.- ¿Has visto alguna vez un pozo? ¿Para qué sirven? Pincha aquí si quieres saberlo.
7.- ¿Por qué iba ella cada día a sacar agua del pozo?
8.- El ganado es el conjunto de animales criados por el ser humano para producir carne, leche y sus derivados. Pincha aquí si quieres ver distintos tipos de ganado.
9.- ¿Cuántos productos derivados de la carne puedes mencionar?
10.- ¿Y cuántos puedes mencionar derivados de la leche?
11.- Aunque nunca hayas escuchado la palabra “abrevar” ¿puedes imaginar lo que significa, si dice que el hombre llevaba cada día su ganado al pozo para abrevar?
12.- ¿Puedes expresar con otras palabras cómo se sentía el niño cuando dice que todavía lloraba la muerte de su madre? ¿Tú te has sentido alguna vez así? ¿Cuándo?
13.- El niño se mostraba enfadado con la nueva mujer de su padre y rechazaba sus muestras de afecto. ¿Cómo te muestran su afecto tu madre, tu padre, otras personas que te quieren? ¿Cómo lo haces tú?
14.- Como el niño estaba enfadado con ella, la ignoraba y no le hablaba. Y tú, ¿qué haces cuando estás enfadado/a con alguien? ¿Se te ocurre alguna forma diferente de solucionar los enfados?
15.- ¿Por qué pidió ayuda la mujer al hechicero?
16.- ¿Dónde vivía el hechicero? Donde tú vives ¿hay colinas o montañas? Tal vez no haya ni una cosa ni otra. ¿Cómo es el lugar donde tú vives?
17.- ¿Qué le pidió el hechicero para preparar la poción?
18.- ¿Por qué eran tan difíciles de obtener los ingredientes?
19.- Aunque la mujer pensó que le pedía algo imposible, decidió intentarlo. ¿Por qué?
20.- La mujer cada día le dejaba la comida más cerca y esperaba más tiempo antes de irse, así que fue muy paciente. ¿Tienes tú mucha paciencia? ¿Para qué necesitas ser más paciente?
21.- Finalmente, gracias a su constancia, la mujer consiguió su objetivo. ¿Cuál era ese objetivo? ¿Recuerdas algún objetivo que hayas conseguido gracias a tu constancia?
22.- ¿Qué hizo el hechicero cuando la mujer le entregó los pelos del león vivo? ¿Por qué se quedó mirando atónita? ¿Alguna vez te has quedado así de sorprendido/a por algo?
23.- ¿Por qué tiró el hechicero los pelos al fuego?
24.- ¿Qué comprendió la mujer al escuchar las palabras del hechicero?
25.- La mujer finalmente consiguió el objetivo que se había propuesto, aunque de una manera que no esperaba. ¿Tienes algunos objetivos o metas que te gustaría alcanzar? ¿Crees que tú también podrás conseguirlos, como la mujer del cuento? Seguro que sí. Cuestión de paciencia y constancia.